Y no, no me he vuelto loco. No estoy cojeando a diez o doce pelado el mil, se trata de mi rutina de rehabilitación tras la cirugía.
La fuente de mis problemas (la fasciosis plantar es el principal pero no único) era un gastronecmio equino (vulgarmente un gemelo muy acortado). El cirujano lo ha liberado (vulgarmente un tajo en cada pierna), pero ahora me toca a mí seguir con una rutina brutal de estiramientos, me temo que fundamentales. Digo brutal por lo dolorosa y sobre todo por lo intensiva y prolongada de la rutina.
3 series de 15 repeticiones (en mi caso con cada pierna) de estiramiento, manteniendo la posición 45 segundos. Y son tres ejercicios distintos, los típicos que hacen todos los corredores: estiramiento sosteniendo árbol, estiramiento en escalón y el último sentado en en suelo con las piernas estiradas y una toalla o similar; nada nuevo, lo que hacemos todos, je, je.
Pero sorpresa, te pones a hacerlo y te das cuenta que tardas una eternidad: 22,5 min + 22,5 minutos +11,2 minutos. Eso es un total de 56 minutos tres veces al día. Casi tres horas al día, normalmente más, ya que pierdes algo de tiempo cambiando de pierna, maldiciendo, poniendo caritas o resoplando.
Panerai Luminor Marina
Panerai Luminor Marina
Y eso todos los días. En mi vida había entrenado tanto, ironías de la vida.
Como todo entrenamiento, tiene su ritual y rutina. Exacta y precisa, somos corredores.
Por la mañana empiezo pinchándome (la heparina) y la verdad es que me siento un poco "Pro", parte de la élite, me dan ganas de pedir una beca a la federación española de atletismo.
Por la mañana empiezo pinchándome (la heparina) y la verdad es que me siento un poco "Pro", parte de la élite, me dan ganas de pedir una beca a la federación española de atletismo.
En segundo lugar, el Garmin se queda fuera y es el segundero de mi querido Panerai el que marca esos interminables 45 segundos. Lo coloco encima la estantería que me sirve de apoyo( mi árbol).
Pronto me di cuenta lo fácil que era perder la cuenta de los ejercicios. Y en la misma estantería tenía la solución, mi colección de plumas. Casualmente sólo había 14, pero con una preciosa Dupont lacada que descansaba en su estuche especial (legado de mi abuelo) ya tengo las 15.
Y así, con cada estiramiento, cada noventa segundos de agonía, una estilográfica cambia de lugar.
El ejercicio va lentamente avanzando y voy haciendo un montón con mis Montblanc, Parker, Sheaffer, Faber Castell..., hasta reunir quince. Me hubiera válido con garbanzos, pero me gustan más mis plumas.
Me consta que no soy el único rarito con plumas que corre por Madrid, je, je.
Y así, con cada estiramiento, cada noventa segundos de agonía, una estilográfica cambia de lugar.
El ejercicio va lentamente avanzando y voy haciendo un montón con mis Montblanc, Parker, Sheaffer, Faber Castell..., hasta reunir quince. Me hubiera válido con garbanzos, pero me gustan más mis plumas.
Me consta que no soy el único rarito con plumas que corre por Madrid, je, je.
Y para completar el pastel y amenizar esas maravillosas tres horas, me pongo una película o una serie. Esta mañana he visto el Crack 2, grande Garci, grande Landa.
La primera parte también era muy buena. Además tiene muchos guiños para los cuarentones madrileños nostálgicos, hay planos que te llevan directamente a esa Gran Vía de los 80s cuando éramos niños y esa calle era todavía mágica.
Gran Vía. 1974-1981. Antonio López
El protagonista, Germán Areta detective privado, no tiene nada que envidiar a sus primos americanos.
En serio, hasta que no ves a Landa, no te crees que Areta está a la altura de cualquier Marlow, Harper, Hammer o Easy Rowlins.
El Crack 2. Jose Luis Garci. 1983
Gran Vía. 1974-1981. Antonio López
El protagonista, Germán Areta detective privado, no tiene nada que envidiar a sus primos americanos.
En serio, hasta que no ves a Landa, no te crees que Areta está a la altura de cualquier Marlow, Harper, Hammer o Easy Rowlins.
El Crack 2. Jose Luis Garci. 1983
Esta tarde creo que haré mi rutina con un capítulo de Downton Abbey y por la noche será con Orfan Black, ya veremos.
Lo que no sé es como me las voy arreglar cuando vuelva a trabajar la semana que viene.
No os voy a mentir. Duele y duele mucho. Pero estoy contento. Por primera vez en meses puedo atisbar a través del sufrimiento un futuro sin dolor, y eso es todo ahora. Luego viene correr.
Además, esto es también maratón ¿qué no?.
Os dejo con dos citas. La primera, pura esencia del género negro y la segunda, una perla que podría ir firmada por cualquier corredor, por cualquiera de vosotros.
"Es un trabajo tan malo como otro cualquiera. Duermo poco, ando mucho, y lo que veo no me gusta nada". Germán Areta. Detective Privado. El Crack 2.
"Una obra nunca se acaba, sino que se llega al límite de las propias posibilidades".
Antonio López. Pintor.
Lo que no sé es como me las voy arreglar cuando vuelva a trabajar la semana que viene.
No os voy a mentir. Duele y duele mucho. Pero estoy contento. Por primera vez en meses puedo atisbar a través del sufrimiento un futuro sin dolor, y eso es todo ahora. Luego viene correr.
Además, esto es también maratón ¿qué no?.
Os dejo con dos citas. La primera, pura esencia del género negro y la segunda, una perla que podría ir firmada por cualquier corredor, por cualquiera de vosotros.
"Es un trabajo tan malo como otro cualquiera. Duermo poco, ando mucho, y lo que veo no me gusta nada". Germán Areta. Detective Privado. El Crack 2.
"Una obra nunca se acaba, sino que se llega al límite de las propias posibilidades".
Antonio López. Pintor.






