Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de enero de 2015

El corredor y el muro de la lesión

Más de cuatro meses sin escribir nada. Pasando por mis Blogs favoritos muy de cuando en cuando, y casi de puntillas. La verdad es que no tenía ganas.
Mis pies, de momento, como el viejo Rey en su día, ni están ni se les esperan. 
Por otra parte las cosas que no son de correr estos últimos meses han ido mal, tirando a muy mal.
Una mala racha, muy mala. ¿Existen las malas rachas?. Un Chino diría que es como una crisis, una oportunidad. Para un cristiano sería una prueba. Y para un cínico con sentido del humor, una mala racha sería algo así  una acumulación de sucesos adversos de ocurrencia totalmente aleatoria, pero con una cadencia que comienza a ser irritante, un poco. A mí gustan las tres interpretaciones.
No me quejo. No me gusta hacerlo.Y además y con todo soy un AFORTUNADO, sigo teniendo miles de cosas buenas por las que dar gracias a Dios cada día. Pero esto es lo que hay últimamente, y aquí y ahora me apetece contarlo.
Eso sí, a pesar de mi apatía virtual (y vital), las ganas de correr no se pasan, antes al contrario.
Aunque las cifras, tiempos y porcentajes al hablar del  pronóstico de una lesión o enfermedad  nos son muy útiles a los médicos, a los pacientes no les gustan nada y además tampoco les son de mucha ayuda ( aunque lo preguntan siempre).
Lo que te ocurre a tí es el 100% , por mucho que tu médico te diga que eso es excepcional, raro  o improbable. Yo evito ese tipo de numerología al informar a mis pacientes, hay otras formas mejor  de explicar las cosas y ayudarles a entender lo que les pasa.
Todo esto viene al hilo del tiempo de evolución de mi lesión: 17 meses ahora. El tiempo medio de curación de una fascitis plantar (de las de pata negra como la mía) es de 12-24 meses, muchos dicen 18 meses. Hagas lo que hagas.
Y si haces las cuentas y extrapolas 24 meses a nuestra cifra mágica,¡Zas!  estoy casi  en el 30 K, comienzas a golpear al muro.
                                          
                                         Muro de Adriano. Gran Bretaña. 

Es una tontería, pero me gustó la analogía, realmente correr puede ser metáfora de cualquier cosa, sólo hay que estar suficientemente colgado y tener un poco de imaginación.
Aunque todavía no lo he vivido (todavía no me he ganado los galones de maratoniano), me lo imagino perfectamente.Y ahí estoy. Es el momento de las dudas, con ganas de mandar todo al pairo, de pensar que no voy a lograrlo, que soy el 1-5% que nunca se cura, que no estoy hecho para esto, que no merece la pena sufrir tanto.
Pero no, esto lo he aprendido en vuestras crónicas, lo tengo grabado a fuego. Es el momento de respirar hondo, silenciar al derrotista Miniyo de un un puto grito, recordar de dónde vienes y quién eres, y sin dejar de mirar un punto fijo, seguir adelante, fijando la mente en cada zancada, cada latido, cada respiración, porque así sabes que lo vas a hacer, la victoria es tuya.
Victoria sobre nadie, victoria sobre la derrota, la mejor victoria posible.
Feliz año a todos, en especial a mis amigos imaginarios.





jueves, 24 de julio de 2014

El corredor y Don Joseph Pilates

Lo confieso sin atisbo alguno de pudor. Practico Pilates. Con la cabeza bien alta.
Me ocurre de vez en cuando. Comento que acabo de salir de una clase de Pilates o que tal día no puedo quedar porque tengo clase de Pilates y mi interlocutor (normalmente un tío, aunque no siempre) me mira asombrado y me espeta -¡joder, no sabía que hacías esas mariconadas, no te pega nada!-
Un buen amigo mío fue mucho  más rotundo, (cito textualmente): "Eso es para maricones, viejos y tías", arrasando en un momento con todo lo políticamente correcto.
Parto de la base de que me encantan las tías, la homosexualidad me parece una opción tan respetable como cualquier otra y que deseo con firmeza llegar a ser muy, muy viejo. Pero el asunto no es ese. 
Lo cierto es que mi querido amiguito Santiago no tiene ni idea. 
El sexo no tiene nada que ver, este deporte es igual de beneficioso para hombres y mujeres. Es cierto que las mujeres son mayoría, pero esto está cambiando. Cuando me inicié, creo que sólo había otros dos tipos en todo el estudio, ahora es fácil que haya algún tío en tu clase.
Por otra parte- piénsalo bien- un estudio de Pilates lleno de mujeres, la mayoría con un tipazo impresionante ¿cuál dices que era el p.... problema? 


                                
                                          Joseph Hubertus Pilates (1883-1967)

Viejos.... Una de la virtudes de esta disciplina es su adaptabilidad .... Igual lo puede hacer un niño que un anciano de 90 años, una gestante o una persona enferma, un atleta de élite que un paciente con lesiones graves. Se pude adaptar a casi cualquier circunstancia.Y si puedes practicar tu disciplina favorita hasta el día que te mueras, mejor que mejor.
En cuanto a lo de la mariconada, casi ni merece contestación, se nota que mi amigo no ha ido nunca al Ballet; marcando todo el paquete que quieras, pero atletas de la cabeza a los pies, ya quisiera mi amiguito.
Os puedo asegurar que Pilates pues de ser tan exigente como se quiera, y a cierto nivel, sólo asequible para un verdadero atleta en plenitud de forma. 
Para qué os hagáis una idea, me resulta mucho más duro un clase de Pilates que un día de intervalos de 8* 1000, con su exprime- limón de propina,  por ejemplo.
Comencé a hacer Pilates hace 5 años cuando mi forma física había tocado fondo, el gordo se había hecho fuerte en mí, y tenía serios problemas de espalda. Me lo recomendó mi querido doctor, siempre tan acertado, je, je. 
Mis clases de Pilates son lunes y los jueves, a las 21:00, tras 12 horas de trabajo y los niños acostados; pero no perdono ni una, son necesarias. Otros a esa hora se estarán rascando los huevos viendo la TV al estilo más macho, me parece fenomenal.
No llego al extremo de los de la secta Pilates (que los hay). No me ha cambiado la vida, pero si la ha mejorado, y mucho.
Creo que es la disciplina perfecta  para mantener la forma física.  Combina en perfectas proporciones el uso de la fuerza, coordinación, elasticidad y propiocepción, además de un estricto control mental.
Además sus beneficios se extienden a otras facetas de tu vida, incluyendo el control postural, la relajación, e incluso dicen que puede cambiar tu  vida sexual, je, je.
No es yoga ni lo pretende, pero tiene puntos en común.
Sólo tiene un fallo: no es una actividad aeróbica, por eso es recomendable combinarlo con la carrera, bicicleta o cualquier otra actividad del estilo.
He visto con mis propios ojos como muchas  personas con lesiones muy serias, abocadas a un incierto quirófano o quizás  rebotadas de éste sin curación, mejoraban y mucho.
 Lo he visto muchas veces.
De hecho casi todos los pilateros acabamos allí tras haber sufrido alguna lesión seria. Cuando le intentaba explicar esto a mi amiguito Santiago, sin cambiar el gesto, apostilló: ....y tullidos. 
Maricones, tías, viejos y tullidos. Ja,ja, ¡qué capullo! (aunque no lo parezca aquí, es un gran tipo).
Para mí el Pilates sólo tiene dos incovenientes; es difícil encontrar un sitio realmente bueno, y como casi todo en la vida, lo bueno es caro. El Pilates está de moda y mucho listillo se ha sumado a la corriente, esgrimiendo un título de profesor tras un curso de fin de semana. 
Aquí la supervisión de un buen profesor es vital, y no tan fácil de encontrar.
Tengo la gran suerte de tener un buen estudio cerca de casa, exclusivamente dedicado a Pilates. Cuenta con unos profesores realmente excelentes, profesionales experimetados y entregados a algo en lo que creen, que no sólo conocen la disciplina sino que te conocen casi mejor que tú mismo, con tus limitaciones y tu potencial, para exigirte siempre al máximo, para lograr la mejora continua, eso que tanto nos gusta a los corredores. 
Y afortunadamente me lo pued permitir, prefiero ahorrar en otras cosas.
En mi humilde opinión el mejor complemento para un corredor.
Pilates y correr, la combinación perfecta.
El lema del creador, Joseph.  H. Pilates:
" En 10 sesiones sientes la diferencia, en 20 ves la diferencia, y en 30 tienes un cuerpo nuevo"
Próximamente os contare algunas cosas de Don Joseph (mucho respeto), un tipo muy muy interesante.

jueves, 3 de julio de 2014

El corredor y el duelo

En 1969 la psiquiatra Kübler- Ross describió en su libro "On Dead and Dying" las estapas del duelo. Este libro marcó un antes y un después en  los Cuidados Paliativos.
A mí me tocó estudiarlo en segundo carrera, en una asignatura llamada Psicología Médica.
Aunque el ensayo estaba inicialmente enfocado a enfermos terminales, posteriormente amplió su campo de aplicación a otras experiencias devastadoras: muerte de un ser querido, divorcio, despido...
El modelo de Kúbler-Ross ha alcanzado una gran popularidad, seguro que a todos os suena.
Nunca deja de sorprenderme lo previsibles que somos. Aún siendo tan distintos, nuestros patrones de conducta son increiblemente predecibles.


                                                  
                                          "The Godfather". El padrino.1972


En una época de mi vida trabajé con enfermos críticos, y la respuesta de los familiares ante "la mala noticia" era uniformemente estereotipada.
Me provocaba una gran ternura observar lo frágiles que en el fondo somos todos.
Las diferencias eran menores, apenas matices, con independencia de variables aparentemente tan importantes como el nivel cultural, socioeconómico, raza, edad, religión...
Experiencias devastadoras.... ¿Hay algo más devastador para un corredor que una lesión que le impide correr? ¿ Durante meses...?
Por supuesto, sin perder la perspectiva y sin dramatizar. No te estás muriendo, ni siquiera es un proceso grave. ¡Claro! ¡Pero coño, no puedes correr! Y aquí estamos para eso, ¿o no?
No tengo ninguna duda de que todos los que pasais por aquí lo entendeis perfectamente.

Fases del duelo del corredor lesionado:

1) Negación: Nada, esto es una sobrecarga... Si no te duele nada es que no estás corriendo... Esto es lo normal... Mi fisio es un exagerado... Yo nunca me lesiono... Estoy un poco paranoico, es la maratón...

2) Ira: Joder que putada...ahora que iba fino...Esto no es justo, yo estiro y me cuido....Que putada, es que nada puede salir bien.... Estoy hasta los huevos, así no hay manera.... Y el capullo de fulanito, que va siempre pasado de vueltas y el cabrón nunca se lesiona...Y por qué yo, ¿pero qué coño he hecho yo?...
NT: Señoritas, perdonen mi lenguaje, pero es lo que tiene la ira.

3) Negociación:A partir de ahora voy a estirar siempre... Nunca voy doblar entrenamiento... Nunca me voy a pasar de nosecientos Km/semana... Voy a cambiar  de zapatillas ya mismo...
Mi fisio va a ser mi nuevo mejor amigo... Tres carreritas al año y a correr...
Si esto se queda en nada voy a ser un runner bueno, muy bueno...
Un Camino de Santiago... Una donación generosa a una ONG...Me voy a la Meca de rodillas...

4) Depresión: ............................ así se queda, no mola nada.

5) Aceptación: No es el fin del mundo. Tenía una vida antes de correr y la sigo teniendo ahora. Entrenamiento cruzado, paciencia, mucha paciencia y  aprendamos de los errores...

Estas cinco etapas no siempre se cumplen el orden descrito. Es frecuente incluso hacer bucles entre ellas, avanzando y retrocediendo. Lo que parece que está claro es que si no pasas por la fase de depresión no puedes llegar a la fase final de aceptación; es un paso previo imprescindible.
La Dra Kübler era una mujer muy lista pero olvidó un detalle importante, un aspecto que en mi humilde opinión, define y completa una fase nueva.
Una fase importante y que llega inexorablemente si tu lesión/enfermedad  dura lo suficiente : el aburrimiento.
Llega un momento, tras haber negado la mayor, haberte cabreado hasta la extenuación, negociado como un abogado sin alma (¿ existe otra versión, je, je), haberte deprimido sin admitirlo (toma doble negación), que llegas al ABURRIMIENTO. Con mayúsculas. Te aburre tu lesión, tu pequeñez, tu dolor, todos tus esfuerzos previos, la gente que se interesa por tí...
Te aburre, no puedes evitarlo. Y dejas de escribir en tu Blog, porque eso te aburre más que nada.
Probablemente esta nueva fase de mi invención precede a la aceptación real; y seguramente se mezcla sin agitar con la depresión. Y si lo piensas bien, seguramente sigue a la aceptación que creías haber alcanzado, la de mentirijillas, otra negociación- negación en el fondo, pero que lista era la jodida doctora (con el debido respeto).
A pesar de todo esto, hay algo que he sacado en limpio.
Incluso embotado en este aburrimiento atroz y nuevo (yo siempre he presumido de no aburrirme nunca, tengo esa suerte), no me aburro de correr. Nunca.
No pasa ni un sólo día (¿hora?)  que no piense en correr.
Sigo teniendo fantasías a diario, ya os contaré, merecen un capítulo entero.
 No, de correr no me aburro. ¿Es eso posible?







sábado, 17 de mayo de 2014

El corredor cazador de ciervos. Deer Runner

Casi por casualidad me encuentro con una entrevista a un viejo corredor, también escritor, publicada en el New York Times. Se llama" Tracking Down the Deer Runner", algo así como siguiendo la pista al corredor de ciervos.                                
El motivo de la entrevista es un artículo publicado por el corredor en un Sports Ilustrated del año 1978, titulado "In Pursuit Of An Ancient Pursuit", a la caza de la ancestral caza, o algo parecido.



                                     Portada del Sports Ilustrated. Abril 1978

Como si del cuento de Sherezade se tratara, salto de una publicación a otra, internet es un mala influencia para tipos como yo. 
En ese olvidado artículo el bueno de Michael Baughman nos relata como dió caza a un ciervo a la carrera, a la antigua usanza de los indios. El propio Baughman es un lejano descendiente de un jefe Mohawk.



                                          Michel Baughman, the Deer Runner

Esta modalidad, la caza sin armas, trampas o engaños, sólo mediante la carrera a pie hasta agotar a la presa, dió que hablar hace unos años, se conoció como "Persistance Hunting", la caza por perseverancia.
El periodista (también médico y probablemente corredor) del New York Times adereza su artículo-entrevista enlazando esta historia con la teoría evolutiva del running, muy interesante, ya os hablaré de ella algún otro día (me ha comentado una fan que mis post son muy muy largos, que aburro al personal).
También hace un intento de relacionar la historia con el Barefooting, imagino por lo idílico del relato. Pero cuando el periodista pregunta al corredor que tipo de calzado llevaba ese día, éste contenta (socarrón -imagino yo-): "las zapatillas  eran probablemente las Nike del momento".
Tras mencionar con fingida modestia que era un corredor no muy bien dotado (2:50 en maratón ¡que cabrón!), pero en muy buena forma, desvela las claves para cazar un ciervo a la carrera por agotamiento (Running Down a Deer).



- Terreno totalmente despejado y abierto, para que el ciervo no pueda esconderse y descansar.
- Calor mejor que frío. El ciervo tiene un mecanismo de termorregulacion peor diseñado que el   humano, que aunque no nos los parezca a veces, es excelente.
-Una buena estrategia de carrera, sabiendo regular tu esfuerzo en todo momento, acomodando tu carrera a la del ciervo. Hay que saber soltar y recoger sedal como un buen pescador, dar la distancia exacta como un torero virtuoso o guardarla como un buen peso medio.
La distancia perfecta, allí está el secreto.
No sé cómo escribirá el amigo Michael en la actualidad, pero hace 35 años no lo hacía nada mal.
Por desgracia mi dominio del inglés no es tan bueno como para captar todos los matices y sonoridades de su prosa, pero no se me escapa la frescura, emoción y belleza que emana este pequeño relato.
Aunque no soy cazador (y no quiero entrar en aburridas polémicas), sí entiendo la pasión por la caza. Tiene algo de mágico y ancestral que late en todos nosotros, sepultado en las capas más abisales de nuestro cerebro más primitivo.
Somos cazadores, no podemos negar miles de años de evolución por unos minutos de "civilización".
Al final del cuento no hay sangre. El cazador se conforma con acariciar el lomo empapado en sudor del ciervo agotado y rendido.
Los dos saben quién ha ganado la carrera. No necesita más.
Ya siendo un hombre muy viejo (y todavía corredor), Baughman recuerda esa lejana tarde como el momento más hermoso de su vida.
Me ha gustado mucho la historia, quería compartirla con vosotros.
Pulsiones atávicas que todos albergamos en nuestro interior. Y correr. Siempre correr.
Un cazador, una presa y una carrera a muerte en una hermosa tarde de verano.
Me despido con una frase del corredor de ciervos.
"But pain is a challenge when you love to run". Pero el dolor es el desafío cuando amas correr.
(Traducción totalmente libre, en realidad dice el dolor es un desafío y no el desafío, pero me mola mucho más así).

Nota Friki: No he podido evitarlo y le he seguido la pista a mi colega, el periodista.
Efectivamente, el Dr Michael J. Joyner, además de anestesista, reputado fisiólogo del deporte y colaborador del New York Times, es corredor, 2:25 en maratón para más señas. Lo sabía.



jueves, 24 de abril de 2014

El corredor y Epicteto

Me apetecía escribir un día sobre mi "alias", Epicteto.
Podría decir que soy un especie de erudito, versado en filosofía y cultura clásica, un poquito de impostura "gafapasta", pero sería absurdo.
Sólo soy un paleto ignorante con una rara virtud: una curiosidad casi inagotable por casi cualquier tema, lo que en términos prácticos me convierte en un diletante con una preocupante falta de tiempo.
La primera vez que necesité un alias para alguna cuestión informática, este nombre me vino a la cabeza, así sin más, me gustaba como sonaba.

                                         
                                           Epicteto de Frigia (55-125 DC)

Me pasa a menudo, me fascina la sonoridad de las palabras, ya os he dicho que soy muy rarito.
Poco sabía de Epicteto, ni siquiera recordaba dónde había leído algo sobre él; en el colegio no había sido, seguramente en alguno de los libros de filosofía que me ha regalado mi madre.
Griego, estoico y poco más, además de tener nombre muy eufónico.
Cuando abrí el Blog necesité de nuevo un alias y de nuevo surgió ese nombre.
Después brotó la curiosidad, busqué y leí dos libros de Epicteto, menudo friki estoy hecho.
Epicteto es el mejor exponente de la doctrina estoica.
Muy respetado y conocido en su tiempo, alcanzó en vida mayor fama que Platón.
Admirador de Sócrates, fue amigo del emperador Adriano y mentor espiritual del emperador filósofo Marco Aurelio. Su vida, sin embargo, no fue fácil, en absoluto.

                                       
                                            Gladiator. Año 2000. Ridley Scott.
                                            Richard Harris es Marco Aurelio

Esclavo propiedad de un liberto bastante cabrón llamado Epafrodito (que a su vez  había sido esclavo de Nerón, el mundo es un pañuelo), recibió una educación esmerada aunque sufrió malos tratos por parte de su amo, hecho que quizás condicionó su vida y obra.
No escribió nada, y todo su legado lo hemos recibido gracias a su discípulo Arriano; parte se ha perdido, nos quedan parte de las Disertaciones  y el Enquiridion.
Su doctrina no es en absoluto especulativa o vaga, se centra en la ética, nos explica una forma de vida acorde a unos valores, una forma de alcanzar la felicidad a través de la virtud. 
Sencillo, prático y bonito, como a mí me gusta.
Lo que más te sorprende al leer a Epicteto es su estilo, de rabiosa actualidad y sencillez.
Uno oye hablar de filosofía y se espera algo brumoso y complicado, sombras y cavernas.
Recuerdas a Rosseau o Descartes, Aristóteles y Ortega (también hemos pisado esos jardines), pero nada que ver, todo más sencillo.
Tan sencillo, que casi parece un libro de autoayuda, con la gran diferencia de que en lugar de una ristra de lugares comunes mal hilvanados a golpe de Google y Wilkipedia por un golfo que hace caja, nos encontramos con la original creación de un genial sabio de hace dos mil años.
Si hubiera que resumir su enseñanza en una sola  idea, sería la de aprender a diferenciar entre las cosas que dependen de nostros (opinión, finalidad, deseo y aversión) y las que no (cuerpo, propiedad, reputación y oficio) , para así no malgastar nuestras energía en luchas vanas que nos harán perder tiempo y ser más infelices.
No se trata de una resignación fatalista a un destino fuera de nuestro alcance, sino de la aceptación sonriente de nuestra realidad y limitaciones, para enfocar así nuestra energía en un libre albedrío que no niega Epicteto, pero que sí limita a las cosas que sólo dependen de nosotros.
Si lo piensas bien, es la piedra angular de la psicología cognitivo-conductual, en mi humilde opinión, la rama de la psicología que mejor funciona. Todo está ya inventado.
No puedo estar más de acuerdo con el viejo estoico, sólo me falta alcanzar la sabiduría y serenidad necesaria para aplicarme el cuento, imagino que en eso estamos casi todos.
Leí el Enquiridion o Manual de la felicidad de Epitecto en una edición muy mejorable del Kindle y las" Máximas " de Epicteto en traducción de Juan Bautista Bergua, edición muy recomendable.
Ahora que nos quejamos tanto(y con razón) de toda la basura que se publica sobre el running, os recomiendo este pequeño gran libro, en el fondo tan runner como cualquiera (dedicado a David ).

                                                 
Una pequeña disgresión. El señor Bergua fue un idealista que fundó una editorial con el objeto de acercar los autores clásicos al "pueblo llano " a principios del siglo XX.
 Personaje muy interesante, fundó el Partido Comunista Libre Español, que logró cierto éxito, hasta que las amenazas de muerte del Partido Comunista prosoviético le obligarón a esconderse; escribir comunista y libre en una misma frase era original, pero muy peligroso.
Poco después, los otros salvajes del otro extremo le encarcelaron, condenaron a muerte y le quemaron la editorial con miles de libros, pais cainita y ciego, siempre igual.
Salvó por segunda vez el pellejo gracias a la amistad que tenía con el General Mola, al que a su vez él había ayudado y dado cobijo en los primeros y turbulentos tiempos de la República.
Entre tanta mierda y odio sectario como abunda en nuestra historia, adoro las historias de caballerosidad y amistad por encima de ideologías, el General y el Rojo, me encanta.
Hasta que se demuestre lo contrario, alguien al que quieren fusilar las hordas de ambos bandos, tiene en principio todas mis simpatías.
Recuperando a Epicteto, que me voy por las ramas, sólo hay dos cosas de su obra que no me gustan.
En primer lugar, nos previene sobre la risa, como hacía el hermano Jorge en El nombre de la rosa (ejemplo de cuando una gran película no arruina un gran libro).
Y eso no, a eso me niego, que sin sentido del humor, nada de lo que nos rodea tendría el mínimo sentido.

                                       
                       Der Name der Rose. El nombre de la Rosa.
                       Jean Jacques Annaud. 1986 .     
                 Feodor Chaliapin Jr, es el hermano Jorge de Burgos.

En segundo lugar, otra aberración del gran Epicteto, juzgad vostros mismos.
Cito textualmente." Señal evidente de un espíritu torpe es consagrar un tiempo excesivo al cuidado del cuerpo, al ejercicio, a la comida y a la bebida, o a cualquiera otra de las necesidades corporales". 
Triperos, bebedores, fornicadores y corredores quedamos fuera de la virtud estoica, por otra parte la moral del hombre esforzado, el corredor. Resuelve esta gran paradoja, amigo Epicteto, si puedes.
Ahora, muy breve, tres recaditos de la películas que adornan este post.
Pocas películas con un mejor comienzo que Gladiator, no me canso de verlo:- Fuerza y Honor - A mi señal Ira y Fuego-, me chifla.
¿Quien ha podido ver el Nombre de la Rosa y olvidar aquella "rosa"? Hablando un día con unos amigos, los cinco coincidimos que esa escena había marcado nuestra adolescencia, un icono en nuestra memoria erótico-sentimental.
Para finalizar una sorprendente serendipia. Buscado imágenes sobre Epicteto me fijo en la que encabeza este post, que ilustra también la edición de Bergua. No me había fijado antes en la muleta y me pica la curiosidad. Resulta que el cafre de su amo dejó lisiado a Epicteto en una de sus palizas, cojo para más señas, hecho que él alude con naturalidad en sus escritos.
Epicteto era cojo, hay que joderse con las casualidades de la vida.
Por cierto, me llamo Luis. Esta tardía presentación va dirigida a todos mis amigos imaginarios, sobre todo a Miguel, que ya me lo preguntó hace tiempo.
Soy un poco tímido, aunque no lo parezca. Saludos a todos, menos a uno.



                                          






martes, 15 de abril de 2014

El corredor y el cojofit

Más de quince días sin pasarme por aquí, nunca me había demorado tanto.
No ha pasado nada especial, una mezcla de poco tiempo (endeble excusa) y astenia primaveral (más creíble).
Bueno, realmente sí pasó algo, pero fue hace dos días. Nada bueno, por cierto.
Como soy un chico muy, muy prudente (el prudentito niño Vicente me llamaba con sorna un antiguo jefe) me he abstenido de correr durante casi seis meses. Mi lesión dura ya 8 meses, pero al principio sí hice algún intento de correr, como ya narré en la entrada de los Walking Alive.
Decía que soy prudente en el ejercicio de la Medicina, en otros aspectos de mi vida no lo soy tanto, aunque voy mejorando con la edad, como los buenos vinos.
Correr o no correr, esa es la pregunta del millón cuando de una fasciosis plantar se trata.
Cuatro de los cinco expertos que consulté en su momento, no sólo no lo contraindicaban, sino que incluso me animaban, aunque sin mucho entusiasmo y sin ningún respaldo"científico" debo añadir.
El quinto en discordia, sin embargo, disentía. Argumentaba que si se trata de una lesión de "sobre-uso"(over-use injury) como muchos apuntan, con un fallo en los mecanismos de reparación del organismo, seguir añadiendo estrés no iba a ayudar en nada y probablemente podía entorpecer la curación.


                                         
                                                      El cojofit o fitcojo, ese soy yo.

Me confesaba que no se sentía cómodo con lo que me decía, no sólo porque sabía que no me iba a gustar nada, sino porque era consciente de que él era el "menos experto" de todos los especialistas consultados. Sin embargo, proseguía, por más que le daba vueltas, no podía darme otro consejo mejor.
Confío totalmente en este médico, es mi médico de cabecera, me ha dado muestras de su valía y buen juicio en muchas ocasiones. Y no sólo a mí, también al resto de mi familia.
Sin embargo, desde hace unos días, no muchos, parecía que algo estaba cambiando.
Nada concreto, el dolor seguía allí, agazapado. Pero había algo distinto en su calidad, algo intangible y sutil pero al mismo tiempo real.
Tan contento estaba que me disponía escribir una entrada al respecto, sobre la validez de esas sensaciones, la corazonada o pálpito. Y dí el salto.Haciendo caso omiso a las recomendaciones del buen doctor. 
Una carrerita de tres miserables kilómetros a 6 "pelao", con malas sensaciones cardiovasculares y peores musculares. Pero tres kilómetros que me supieron a gloria.
Así mismo, en esta última semana, había empezado a caminar algo más, en lugar coger el coche para hacer recados a distancias de 200 o 300 metros.
Eso y una p... guardia de 24 horas, hicieron que al día siguiente mis pies volvieran a doler, no molestar o simplemente recordarme su existencia, doler, como en sus peores momentos.
Eso fue ayer y claro, me vine abajo. Lo bueno es que en menos de 24 horas me he recompuesto.
Me ha ayudado mucho un correo muy especial que recibí estos mañana, ya os contaré, la magia de los pequeños milagros cotidianos.
Me he puesto a pensar: si todavía me quedan 4-6-8 meses de vida sin correr ¿qué haría un corredor inteligente?: aprovechar las vacaciones de no correr para convertirse en mejor corredor.
¿Y éso cómo se hace? Aprovechando todas esas horas en que no estás corriendo para mejorar como corredor: mejora tu fuerza, tu elasticidad, refuerza tus tendones y mejora tu propiocepción.
Además, si puedes hacer algo de entrenamiento cardiovascular para no perder (más) forma, mejor.
Consejos similares daba en su día el amigo Miguel cuando sufrió una lesión similar.
Así pues, a mis 2 horas semanales de Pilates, añadiré 2 horas de gimnasio (entre ayer y hoy ya lo he buscado) y además cogeré lo que pueda la bicicleta.
Si esta situación se prolonga, voy a ser el cojo más fit de la historia, el cojofit, manda cojones.
PD: como muchos habréis adivinado mi buen doctor es Epicteto, el corredor solo.
Bastante apañado, siempre disponible, trato excelente y además nunca me cobra.
Me cae bastante bien y encima es corredor, no se puede pedir más.

viernes, 28 de marzo de 2014

El corredor y el gordito sub 3

Casualidades de la vida. Escribí mi penúltima entrada sobre gordos y justo un día después me visitó un gordito del pasado.
Tenía una cena con unos amigos, y en el típico "foro WhatsApp cena" previo, un amigo planteó una adivinanza.
Sabedor de que a varios nos gusta mucho correr, colgó una misteriosa foto, retándonos a que adivináramos qué antiguo compañero de clase se había marcado un sub 3 en Sevilla 2014.
La foto la había tomado del tablón de anuncios de actividades deportivas de nuestro viejo colegio, dónde él sigue llevando a sus hijas.



                                Kipsang. Record maratón. Berlin 2013

No reconocí a nadie en esa cara enjuta y seca, transfigurada además por el dolor y esfuerzo de los últimos metros del maratón. Picó mi curiosidad, me pasé todo el sábado dándole vueltas, obsesiones de corredor, ya sabéis.
Cuando imploré por una pista, mi amigó apuntó: era gordito, un poco" pringao", pero a tí te caía muy bien.
Más intriga, por supuesto, pero nada. Por más que miraba la foto no reconocía a nadie.
Ya en la cena, mi amigo desveló el misterio, se trataba de Miguel.
Había coincidido con Miguel un par de años, en aquellos turbulentos años de BUP.
El era un chaval gordito, formal y muy buena gente, además de inteligente.Tenía además sentido del humor. Lo de "pringao" que decía mi amigo, imagino porque no era un descerebrado como nosotros.
Yo era un ex- empollón empeñado en ser "malote", pasando rápidamente de ser el mejor estudiante de la clase a repetir curso en menos de 2 años, todo un récord.
Por motivos que nunca entendí (ya he dicho que era un chaval inteligente) Miguel quería ser amigo nuestro. A mí la verdad es que me caía muy bien y además siempre era muy amable conmigo, me dejaba apuntes para paliar mis múltiples novillos, me echaba una mano en clase...
No es que nos portáramos mal con él, pero a lo peor no le hicimos todo el caso que merecía, no lo sé, la verdad es que guardo una memoria borrosa de aquellos años. Luego "cambié" de colegio y le perdí la pista. No volví a saber nada de él en muchos años, aunque era de los compañeros que recordaba con cariño (de algunos no guardo recuerdos, ni buenos ni malos).
Hace 4 años tuvimos una reunión de Antiguos Alumnos, 20 años no es nada. 


                                           Mi viejo y querido colegio.

Casualmente se me acercó muy cariñoso un tipo muy flaco y enjuto, con una cara muy muy chupada. Lo típico, estuve hablando media hora con él, intentando descubrir de quién se trataba, me daba un poco de vergüenza preguntarle quién era. El me había reconocido sin dudarlo y además me conocía bien. Cuando me separé del simpático desconocido, uno de mis amigos me dijo quién era,(él no había tenido ningún problema en preguntarle quién coño era) y me quedé muy sorprendido. Nunca lo hubiera adivinado, ni en un millón de años.
Yo todavía no corría, me pareció exagerada la perdida de peso, casi enfermiza, ahora lo veo claro.
Este chaval gordito y sin muchas aptitudes  para el deporte se había cascado con 42 años  un sub 3, concretamente 2:56. Además en las difíciles condiciones de Sevilla de este año.
No conozco a nadie, ni siquiera entre mis amigos imaginarios (vosotros) con esa marca.
Pues fale, pues me alegro.
Y no es tanto la marca, eso es casi la anécdota. Pero si hay algo que yo admiro y valoro en alguien es la capacidad de trabajo y sacrifico, de superar la adversidad, de búsqueda constante de la excelencia.¿Os suena?. Por eso me gustan tanto los corredores.
En el caso de Miguel, todavía tiene más mérito.Yo tampoco era especialmente deportista en esos años, pero no tenía grandes dificultades para sacar marca de sobresaliente en aquellas 3 vueltas infernales al colegio que "calificaban" nuestra actividad deportiva. El lo pasaba regular para aprobar si no recuerdo mal. Es uno de los casos de superación más impresionantes que he visto.
Aunque probablemente nunca llegue hasta aquí, este es mi sencillo homenaje a ese chaval gordito, listo y buena gente.
Siempre me gustó Miguel, ahora además tiene toda mi admiración.
Creo recordar que era ingeniero y la vida le trataba bien, espero siga igual.
Dentro de un año tenemos los 25 años del colegio (25 años no es nada), espero verle para invitarle a una copa, darle un abrazo y recomedarle el blog de un corredor solo.


viernes, 21 de marzo de 2014

El gordo que habita en mí

Es un hecho curioso, los cajones o cuadras (¡Viva Méjico!) de las carreras populares están llenas de ex-gorditos; bueno, algunos están todavía en proceso de divorcio. A veces es un proceso largo y complicado.
Hay dos grandes tipos de gordos.

1)  El gordo bien, gordo de toda la vida, le viene de cuna. Muchas veces pertenecen a sagas, como esas familias de notarios, militares o pescadores. Lo llevan en la sangre.
Son esos niños gorditos que había en nuestras clases de EGB, dos o tres por clase. Nos metíamos con ellos, sin excesiva malicia creo (qué cabrones son/ éramos los niños).
Muchas veces feminizábamos el calificativo (¡gorda!) para aumentar el oprobio, un clásico de cualquier patio.
Me consta ahora que estos niños gorditos lo pasaban mal, peor de lo que pudieramos sospechar, a mí me hubiera gustado haberme dado cuenta entonces.

   
                                      Lu- Hao-Lu-Hao.¿ El niño más gordo del mundo?.

2) El nuevo gordo. Como el nuevo rico, gusta menos, en el fondo es un arribista. Pero hay que reconocer que ha trabajado duro, ha invertido mucho tiempo y mucho dinero:son muchos aperitivos, muchas copas, muchas comilonas. Nada regalado, hay toda una trayectoria y una gran determinación detrás de esos kilos.

Yo pertenezco al segundo tipo. Toda mi infancia y adolescencia fui un flaquito desgarbado.
Tenía el chasis de un keniata y no supe apreciarlo. Es más, me empeñé primero en "estar cuadrado", y luego ya lentamente me descuidé por el  lento pero inexorable camino hacia la gordura.
Ahora quiero hacer unas puntualizaciones. GORDO. Ni rellenito, ni sobrepeso, ni otros suaves eufemismos.
Si eres negro eres negro, nada de color, no pasa nada. Si eres ciego, eres ciego y punto, ni deficiente visual ni otras zarandajas.Odio lo políticamente correcto.



                                          
                                                ¿ Algún eufemismo válido?

Yo ahora soy un señor calvo, cojo, y un poquito gordo al que no le importaría nada ser negro ¿Qué no?
Nada de un señor con problemas capilares y limitación motora con un leve sobrepeso al que le gustaría ser afroamericano. Mariconadas semánticas.
En segundo lugar, los gordos y la mentira. Eso lo sabemos muy bien todos los médicos.
Detrás de un gordo hay una gran mentira, la capacidad de auto-engaño del ser humano nunca deja de asombrarme. Entrevistas a un gordo y 9 de cada 10 no saben por qué  están gordos.
No comen mucho, ni comen mal, ni comen entre horas Y además no son sedentarios
Algo hormonal- doctor- te dicen, y si no: son los genes- doctor- te dicen, sin asomo alguno de vergüenza.
Es un hecho probado que detrás de la inmensa mayoría de las obesidades no hay ninguna enfermedad ni problema hormonal.
La genética tiene influencia, no lo niego, y cada día se conoce más sobre los genes que regulan el metabolismo, y que también actúan a otros niveles, como el centro de control de los impulsos,el  centro de saciedad, los depósitos de grasa...Aún así, esta influencia es pequeña, magnificada por la industria farmacéutica que nos quieren vender todo tipo de fármacos para adelgazar (que luego tiene que retirar a la carrera por sus efectos adversos).
 Lo que se suelen heredar son los malos hábitos alimentarios, se transmiten de generación en generación, como otras muchas malas costumbres y creencias.
El secreto está en el balance ingesta/ gasto, igual que en tu cuenta bancaria. Así de simple.
Con pequeñas variaciones en el gasto determinadas por muchos factores individuales, algunos genéticos, lo que prima en ésta balanza son los ingresos. Y aquí es dónde viene el engaño.
La dieta normal de es un español /occidental es claramente hipercalórica, pero la asumimos como normal, y nadie quiere reconocerlo. Y además nuestra vida cada día más sedentaria.
¿Cuántos  judíos gordos has visto en las fotos de los campos de exterminio nazis?
¿Cuántos gordos has visto en el África rural?
Por eso resultan útiles los diarios de ingesta, que el gordo rellena durante 1-2 semanas. Revisas el contenido, y si el gordo no te engaña, allí está la evidencia.
Es el puto día a día, las pequeñas cosas, lo que te convierten en un gordo.
No una bacanal ocasional con los amigotes, un chuletón, ni tu copita de Jack Daniels, son las mil pequeñas transgresiones, de las que ni siquiera eres consciente.
Bastan 100 Kcal/día en exceso, cantidad ínfima, menos de una  Coca- Cola al día, para sumar al año 36500 Kcal. Esto supone 4  kilos de grasa en un año, así de fácil.
Esto no es una fórmula matemática exacta, hay muchos matices, pero si una aproximación bastante real a lo que nos ocurre a todos en mayor o menor medida.
También se puede ajustar la balanza por el gasto y así aumentar el nivel de ejercicio.
Todo el mundo conoce algún ex-gordo corredor, y ésa es  la motivación de miles de gordos que salen a correr todas las primaveras y todos los otoños. No duran. La mayoría abandona pronto, nunca fueron realmente corredores.


                                     Si te ajustan éstos pantalones.. 
                                     no lo estás usando correctamente 



                                       Motivaciones para correr hay de todo tipo, 
                                       algunas de mucho  peso. 

Luego está el tema de la cohesión de grupo, el efecto secta, la descalificación y acoso al ex-gordo.
Todos los corredores lo saben. En cuanto afinas un poco y estás en tu peso, comienza la fiesta.
No hablo de casos extremos, hablo del maratoniano que se queda en un saludable porcentaje de grasa corporal del 12-15%, todavía muy lejos del mínimo recomendado. Pobrecito.
Todos los gordos (no reconocidos, pero objetivamente con sobrepeso) que le rodean, le acusan de vigoréxico, enfermo, anoréxico...¡ Que huevos! ¿ Os imagináis la situación inversa, la gente con un peso normal hostigando al gordo? Te lincharían o acabarías en la cárcel por acoso.
Porque lo "normal" es pesar 10-15 kgs más, tener tripa y papada, está claro.
A mí personalmente no me quita el sueño, y lo que hagan los demás me preocupa poco.
Pero basta ya de mentiras y del mundo al revés, llamemos a las cosas por su nombre.
Otra mentira es: a mí me encanta comer,y  no voy a prescindir de eso.
Es una de las excusas favoritas para seguir siendo un gordo.
Y no hace falta. Si sabes comer bien no tienes por qué renunciar a nada.
El problema son las calorías vacías, los malos hábitos, el día a día, el exceso continuo.
A mí me encanta comer, soy tripero vividor, y no voy a cambiar. No voy a dejar de disfrutar de la comida para tener un "six-pack"  ni por apurar una marca atlética, eso lo tengo claro.
Pero saber disfrutar de la comida no me va a convertir en un gordo, es evidente, no es eso.
En realidad comer mal y fumar son dos problemas que se parece bastante.
Hay un problema de auto- engaño, de malos hábitos y sobre todo de ansiedad, como en todas las adicciones.
Yo, por ejemplo, en éstos 6 meses de parón, he puesto 8 kgs encima. Nada preocupante, porque tenía amplio margen; de hecho se me nota poco, tengo un esqueleto que disimula muy bien, je,je.
No me preocupa, no me obsesiona , pero no me gusta, porque ése no soy yo.
No me siento cómodo con la tripita que asoma.Y esa cara redondita tampoco es la mía. Es otro.
Y el problema no ha sido sólo no correr, ha sido la ansiedad que probablemente no correr me producía y que he combatido mal comiendo, he vuelto a los malos hábitos.
Entonces, de repente, lo he visto, me ha quedado claro. El gordo habita en mí.
Después de tantos kilómetros, creí que lo había dejado atrás, muy  lejos.
Pero qué va, el gordo cabrón corre conmigo, nunca me abandonó.
Espera agazapado su oportunidad. Implacable, inexorable, sin piedad, como un buen maratoniano.
El gordo que habita en mí.









miércoles, 5 de marzo de 2014

El corredor haciendo series de nuevo

Si, ya sé que ahora hablamos con mucha propiedad de intervalos y no de series, pero me limito a transcribir lo que pone en mi plan de entrenamiento.
Y no, no me he vuelto loco. No estoy cojeando a diez o doce pelado el mil, se trata de mi rutina de rehabilitación tras la cirugía.
La fuente de mis problemas (la fasciosis plantar es el principal pero no único) era un gastronecmio equino (vulgarmente un gemelo muy acortado). El cirujano lo ha liberado (vulgarmente un tajo en cada pierna), pero ahora me toca a mí seguir con una rutina brutal de estiramientos, me temo que fundamentales. Digo brutal por lo dolorosa y sobre todo por lo intensiva y prolongada de la rutina.
3 series de 15 repeticiones (en mi caso con cada pierna) de estiramiento, manteniendo la posición 45 segundos. Y son tres ejercicios distintos, los típicos que hacen todos los corredores: estiramiento sosteniendo árbol, estiramiento en escalón y el último sentado en en suelo con las piernas estiradas y una toalla o similar; nada nuevo, lo que hacemos todos, je, je.
Pero sorpresa, te pones a hacerlo y te das cuenta que tardas una eternidad: 22,5 min + 22,5 minutos +11,2 minutos. Eso es un total de 56 minutos tres veces al día. Casi tres horas al día, normalmente más, ya que pierdes algo de tiempo cambiando de pierna, maldiciendo, poniendo caritas o resoplando.

                                       
                                                   Panerai Luminor Marina 

Y eso todos los días. En mi vida había entrenado tanto, ironías de la vida.
Como todo entrenamiento, tiene su ritual y rutina. Exacta y precisa, somos corredores.
Por la mañana empiezo pinchándome (la heparina) y la verdad es que me siento un poco "Pro", parte  de la élite, me dan ganas de pedir una beca a la federación española de atletismo.
En segundo lugar, el Garmin se queda fuera y es el segundero de mi querido Panerai el que marca esos interminables 45 segundos. Lo coloco encima la estantería que me sirve de apoyo( mi árbol).
Pronto me di cuenta lo fácil que era perder la cuenta de los ejercicios. Y en la misma estantería tenía la solución, mi colección de plumas. Casualmente sólo había 14, pero con una preciosa Dupont lacada que descansaba en su estuche especial (legado de mi abuelo) ya tengo las 15.
Y así, con cada estiramiento, cada noventa segundos de agonía, una estilográfica cambia de lugar.
El ejercicio va lentamente avanzando y voy haciendo un montón con mis Montblanc, Parker, Sheaffer, Faber Castell..., hasta reunir quince. Me hubiera válido con garbanzos, pero me gustan más mis plumas.
Me consta que no soy el único rarito con plumas que corre por Madrid, je, je.
Y para completar el pastel y amenizar esas maravillosas tres horas, me pongo una película o una serie. Esta mañana he visto el Crack 2, grande Garci, grande Landa.
La primera parte también era muy buena. Además tiene muchos guiños para los cuarentones madrileños nostálgicos, hay planos que te llevan directamente a esa Gran Vía de los 80s cuando éramos niños y esa calle era todavía mágica.


                                Gran Vía. 1974-1981. Antonio López                     

El protagonista, Germán Areta detective privado, no tiene nada que envidiar a sus primos americanos.
En serio, hasta que no ves a Landa, no te crees que Areta está a la altura de cualquier Marlow, Harper, Hammer o Easy Rowlins.



                                                 
                                                El Crack 2. Jose Luis Garci. 1983

Esta tarde creo que haré mi rutina con un capítulo de Downton Abbey y por la noche será con Orfan Black, ya veremos.
Lo que no sé es como me las voy arreglar cuando vuelva a trabajar la semana que viene.
No os voy a mentir. Duele y duele mucho. Pero estoy contento. Por primera vez en meses puedo atisbar a través del sufrimiento un futuro sin dolor, y eso es todo ahora. Luego viene correr.
Además, esto es también maratón ¿qué no?.

Os dejo con dos citas. La primera, pura esencia del género negro y la segunda, una perla que podría ir firmada por cualquier corredor, por cualquiera de vosotros.

"Es un trabajo tan malo como otro cualquiera. Duermo poco, ando mucho, y lo que veo no me gusta nada". Germán Areta. Detective Privado. El Crack 2.

"Una obra nunca se acaba, sino que se llega al límite de las propias posibilidades".
Antonio López. Pintor. 

viernes, 28 de febrero de 2014

El corredor y el Doctor

En 1991 se estrenaba la película el Doctor, protagonizada por un excelente Wiliam Hurt.
El Dr. Jack MacKee es un brillante y exitoso cirujano, pero con una empatía cercana al cero: los pacientes son números, casos... lo típico.

                         
                                                  
Pronto descubre que tiene un cáncer y pasa a ser el enfermo, tiene que ver las cosas desde el otro lado. El tipo es muy bueno en su trabajo pero es un auténtico capullo, seguro que conocéis a más de uno. Así, asistimos a un proceso de revelación y redención, el esquema clásico.
Se podría haber quedado es una película lacrimógena y con recadito moral, de esas que gustan tanto en Holywood, pero lo cierto es que la película no está nada mal, os la recomiendo.
De hecho, en mi humilde opinión, debería ser de obligado visionado para el estudiante de Medicina. Hay más de dos o tres enseñanzas prácticas muy útiles para el futuro médico.
Hoy me ha tocado pasar por quirófano, y aunque no era nada serio y ya estoy en casa, ha sido una experiencia muy valiosa.


                            El Doctor (The Doctor). Randa Haines.1991

A mí, por desgracia o fortuna, me ha tocado pasearme con frecuencia por el otro lado. Hacía ya un tiempo que no me pasaba y me ha venido bien, muy bien.
Hay cosas que tienden a olvidarse y otras que simplemente desaparecen; la embrutecedora rutina del día a día hace que no repares en ellas, se vuelven invisibles. 
Desde esa ¿batita? que parece diseñada específicamente para humillar al enfermo, pasando por el miedo y ansiedad del paciente, hasta lo valiosa que resulta una sonrisa cuando estás tumbado en una camilla camino de un quirófano. Demasiado a menudo los médicos lo olvidamos.
Gracias a Dios, yo desde luego no puedo quejarme. Toda la gente que me ha tratado, desde el primer celador hasta el último médico han sido muy amables y cariñosos.  Claro, diréis, trabajando allí, cómo te van a tratar......pero al resto de pacientes les trataba también fenomenal, en serio.
Ya daré los detalles técnicos en otro post, el nombre técnico de la cirugía es recesión bilateral del gastronecmio medial.
Y si, querida fasciosis (fascitis) plantar, échate a temblar, porque esté es el principio de tu fin.
Mañana, por cierto, es mi cumple, aprovecho para autofelicitarme.
Creo que van a tocar unas muletas y una tarta rellena de analgésicos, ¡qué rica!

PD: Me caen 42 palos, y esa cifra no puede ser sólo una casualidad.


martes, 18 de febrero de 2014

El corredor y la vecina de Google

Hace tiempo, en los principio del Blog, por curiosidad, busqué el título, "el corredor solo" en Google.
Todos lo hemos hecho, por curiosidad.
Aparecía en una galaxia Googeliana lejana, quinta o sexta página creo recordar.
Sin embargo mi vecinita estaba allí, la primerita.
Hace unos días, repetí el experimento, y el corredor solo ya aparecía entre los primeros resultados, satisfacción vana y absurda, dime tú el interés que tiene eso.
Y mi vecinita sigue allí, a veces sólo en Google imágenes, dependiendo del sistema o buscador.
Ahora ya vivimos juntitos, tabique con tabique, en buena vecindad.
Hoy precisamente me lo ha recordado un buen amigo mío. Me dice que se parte de risa cada vez que busca mi Blog en Google y se encuentra con ella. Me dice que sólo trabaja en el Corredor del Henares, le hace mucha gracia, parece que le alegra el día (rarezas de corredor, imagino).


                                                         Elisabeth Sue.

Debe tratarse de una prostituta con un tropismo geográfico muy marcado, una puta comarcal más que urbana, casi de la Alcarria parece. A Don Camilo le habría gustado, seguro.
Lo cierto es que la foto no tiene nada de sexy; yo no soy precisamente remilgado, pero  la foto es  cutre y triste, esta chica está pidiendo a gritos un asesor de imagen. Esa posturita genuflexa, ese deprimente suelo de gres, esos muebles, esas gafas imposibles de los chinos...
En serio, cada vez que la he visto me invade una tristeza indefinida y casi de posguerra, y  no sé por qué me viene a la cabeza el título de la novela  del viejo Gabo, "Memoria de mis putas tristes", muy criticada  en  su día, pero la verdad que no está mal (claro, no haber escrito antes "El amor en los tiempos del cólera").

                                             
                         Gabriel García Márquez (Gabo). Otro Premio Nobel. 

Tanta tristeza y desasosiego me produce, que he preferido poner una foto de Elisabeth Sue, la" puta" más dulce, guapa y maravillosa que se ha paseado por una pantalla de cine.
Es posible que no sea la más bella ni la mejor actriz, pero siempre he tenido debilidad por ella.


                                       
                                      Leaving Las Vegas. 1995. Mike Figgis. 

Tampoco hace falta (la foto de mi vecina, digo) porque estoy seguro , que nueve de mis diez  lectores no van a poder resistir la pulsión de buscar la foto, así funciona nuestro cerebro.
El diseño no es nuestro, tampoco somos responsables de su funcionamiento.
La lectora que queda, también lo hará. No tanto por la tan sobrevalorada curiosidad femenina, como por tener una opinión fundamentada y documentada del tema que nos ocupa, mi vecinita de Google.
Mi amiga del Henares y yo estamos condenados a entendernos, el sexo vende (ella lo sabe bien, imagino) y no la va a mover de allí nadie. A mí tampoco. 
Yo pienso seguir escribiendo, pronto corriendo, y quien sabe si incluso algún día seré un corredor solo (o en compañía de otros) por el Corredor del Henares.
Y vosotros...¿ Qué tal son vuestros vecinos de Google?

PD1: Si alguno no ha visto la película,ya está tardando.
El amor más sublime mezclado con la desesperación  más insondable, servido sin agitar con una excelente BSO del propio Figgis, jazz del bueno.
Sue además de guapa, trabaja muy muy  bien, y hasta el sobrino de Coppola nos recuerda que algún día supo actuar.

PD2: Montse (así se llama mi vecina), si por un casual un día lees esto, no te enfades, sólo son las tonterías de un descerebrado corredor que no corre y que escribe páginas que se relacionan vagamente  con correr. ¡Cuidate mucho guapa!





.

viernes, 14 de febrero de 2014

El corredor y la nostalgia del temporal

Últimamente  las quejas sobre la racha de mal tiempo son frecuentes en los Blogs de correr que visito.

                                          
                              Burros literalmente congelados en Turquía. 


También da mucho juego a los meteorólogos de ascensor. Me superan en general y en  particular los de nivel avanzado, los de la "ciclogénesis" explosiva.
Pero en fin, hasta que estrangular a un cansino ascensorista no sea un eximente total de asesinato, hay que escuchar con una educada sonrisa, buena cara al mal tiempo.
No voy a negar que cuando leo vuestras quejas, me fastidia un poco. Sólo un poquito, pero pienso : "margaritas a los cerdos".
Pero he decido ser justo, y  he realizado un viaje el pasado, leyendo las notas de  mi diario de corredor del invierno pasado.
Antes de empezar, quiero resaltar que soy muy  friolero y tiendo a ir  demasiado abrigado, motivo por el que siempre apunto temperatura, ropa que llevo y sensación térmica; al final le he cogido el tranquillo y suelo ir con la ropa adecuada.
Y sí, apunto todo eso, nunca negué que fuera una Friki Runner.
Y así, desde el pasado, me he encontrado con frases como éstas:

- 6ºC, viento, lluvia, pero buenas sensaciones.
- 3ºC, viento cabrón. Rojo( es un cortavientos)  y primera capa gruesa; frío a ratos, pero buenas sensaciones.
- 4ºC, lluvia a ratos, el próximo día no te olvidas de los guantes, pringao. Buena carrera.
- 4ºC , viento fuerte a rachas. Tras casi 5 meses del accidente, por fin 10K, muy buenas sensaciones.
- 7ºC, lluvia y barro en el bosque, gran día para las Trabuco...que no llevaba.

Visto lo visto, realmente no era un falso recuerdo, el tiempo no me importaba tanto.
Envidia cochina, diréis algunos... De la buena, pero mucha envidia, no sabéis cuánta.
Este año es mucho peor, diréis otros..... Sin duda, no lo discuto.
Os dejo con algunos de los mantras del Gran Hermano del Swoosh, que tanto gustan a David, no os perdáis su genial post.

                                       
                                           No existe esa cosa llamado mal tiempo.
                                           Sólo gente blandita. Bill Bowerman.
                                        


                                         
                                         No existe esa cosa llamada mal tiempo.
                                         Sólo diferentes clases de buen tiempo


                                                          
                          Versión para los amigos Canarios del primer anuncio

                                                         .

Por último una buena recomendación cinematográfica por si alguien todavía  no la ha  visto; me ha venido a la pantalla buscando fotos para este post.Excelente película (algo triste, aviso), con algunos de mis actores favoritos( Kevin Kline, que grande, nunca suficientemente reconocido).

                                                              
                                              The Ice Storm. La Tormenta  de Hielo 
                                              Ang Lee. 1997 






sábado, 8 de febrero de 2014

¿Por qué engañas a Jack (también)?

En 1986 la agencia BCK lanzó la campaña "Busco a Jacq´s" para vender un perfume masculino.
El anuncio sería reeditado en Navidades sucesivas con modelos cada vez más curvilíneas y siempre  un mismo mensaje, fácil de entender: sexo en venta, algo muy alejado de los pomposos artificios que tanto gustan ahora. Fue un éxito, claro.
Quizás hoy, a través de nuestras gafapasta de nuevos ricos e ilustrados del 2014, el anuncio nos parezca hoy un tanto cutre y hortera, incluso diría también un tanto inocente.
Pero en aquellos maravillosos años 80 de nuestra infancia y adolescencia fue una revolución, sobre todo en la fila de los mancos.
Historia de la publicidad, y parte de la memoria colectiva del españolito medio.
Han pasado casi 30 años y prácticamente todos los varones españoles con edades comprendidas entre los 35 y 95 años recuerdan el anuncio.
Este fotograma está fundido de por vida con nuestro córtex visual.


                                                 
                                                      Busco a Jacq´s. Agencia BCK. 1986

Si no lo recuerdas, consulta con tu médico.
Salvo que vivieras en una situación de aislamiento social extremo (por ejemplo, si eras el amigo imaginario de Killian Jornet, corriendo por allí perdido en un refugio en los Pirineos), es posible que tengas un problema muy serio: demencia, disfunción gonadal, o quizás algo peor.
Todo el mundo hacía gracias sobre la suerte que tenía el escurridizo Jack (Jacq's en V.O).
Pero yo, a mis doce tiernos añitos, recuerdo haberme preguntado indignado que habría hecho el pobre Jack (en castizo) para merecer el escarnio público, por qué esa golfa le engañaba así, descaradamente, al bueno de Jack, con todos nosotros. 
Y así es como entra en acción el Jack que nos interesa, el viejo Jack Daniels (JD), según algunos, el mejor entrenador de corredores.
Nos presento Gonzalo,( no os perdáis su excelente post)y en seguida conectamos.
Fue amor a primera vista.
Es duro, es serio, es exigente. Cumple lo que promete, sin halagos ni florituras. Es fiable.
Sencillez, trabajo honrado y callado, constancia y sacrificio.Como a mí me gusta.


                                                       Jack Daniels. Runner´s Coach

Yo necesito entender lo que hago y por qué lo hago, siempre ha sido así. Jack te lo explica todo, lo razona, lo justifica, punto por punto, sin omitir nada.
Tenemos en común que ambos somos tipos prácticos, nos gusta lo concreto, nada de vaguedades ni abstracciones (salvo cuando escribo un Blog, je, je).
Hay muchos otros  planes y muchos también funcionan, pero a mi me gusta JD, ahí esta , en mi mesilla de noche, literalmente.

                                                   
                                                      Daniels´Running Formula. 2º Ed.

Soy consciente que en el mundillo blogger runneril tiene sus adeptos y retractores.
Aburrido para unos, muy cuadriculado para otros, sospecho que muchos no le comprenden.
Pero yo lo tengo claro, para  mí Jack es Dios y Gonzalo su profeta.
Y a pesar de proclamar ésto, yo también le engaño, me da mucha vergüenza admitirlo.
Jack no deja nada al azar, te proporciona unas tablas, que basándose en tus resultados de carreras recientes, deducen tu VDOT (parámetro relacionado con tu capacidad máxima de consumo de oxígeno, tu estado de forma aeróbico).
Como soy alumno aplicado y meticuloso, en los meses previos a mi primera maratón, competí en todas las distancias (10 K, una media, incluso un agónico y divertido 5K) para afinar más el resultado del test.
Así obtuve mi VDOT... 45, nada impresionante, pero para mí un autentico logro, yo sé lo que me ha costado alcanzar esa cifra.
Este gratuito destapado tiene mucho mérito, sobre todo teniendo en cuenta que mi padre es canario, je, je, al final va ser que el mal de la batamanta no es genético como se sospechaba.
En fin, según el omnisciente Jack, debería hacer  mis intervalos de mil a  4:16 , mis entrenamientos umbrales a 4:38, ritmo maratón a 4:56....
Efectivamente, esos ritmos me ajustan como un guante,  están clavados.
El problema viene con el ritmo Easy (fácil) de la tirada larga, la base del entrenamiento aeróbico.
Jack me grita a 5:46, y nada, no hay manera. Aunque lo intente las piernas van solas, sin forzar,  a ritmos de "cinco pelado". Con mucho esfuerzo y si el perfil (desfavorable) ayuda, logro dejarlo en  5:15  como mucho. Muy mal, no estoy haciendo bien los deberes.
Sé que Jack tiene razón y yo no, eso no lo pongo en duda.
Pero como le decía decía el Vizconde de Valmont (John Malkovich) a la hermosa Madame de Tourvel ( Michelle Pheiffer), en aquella sublime y perfecta película,  lo siento, no puedo evitarlo.


                                         
                                          Dangerous Liaisons( Las amistades peligrosas).
                                                              1988. Stephen Frears.

Leyendo crónicas de vuestros entrenamientos y carreras me queda claro, todos engañáis a Jack.
Quiero saber vuestras excusas, yo simplemente no puedo evitarlo.
PD: he hecho la firme promesa a San JD, de cumplir con mi ritmo Easy sin moverme ni un segundo cuando vuelva a correr (y ya os contaré cual será mi nuevo ritmo Easy, je,je).